La contemplación como penitencia

Isabel GruppoIsabel GruppoLicenciada en artes visuales con orientación en grabado y arte impreso, fotógrafa y curiosa del séptimo arte.

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Cada dos años se realizan en la Argentina los encuentros abiertos- Festival de la luz con el objetivo primordial de expandir, difundir y promocionar el arte fotográfico del país.
Dentro del marco del festival hay diversas exposiciones, actividades, talleres, y conferencias a las que se puede asistir en los meses de Agosto y Septiembre.

Una de las exposiciones que se inauguró recientemente es Anacoreta de Marcelo Tarsitano.
En la muestra, el artista nos presenta una serie conformada por 8 fotos cuadradas de exacto tamaño y montaje. Un rasgo fundamental de este trabajo es la similitud compositiva y formal de las obras entre sí. La reiteración de los elementos plásticos en todas las imágenes, nos permite entrar en una propuesta más profunda que la simple observación de imágenes de la naturaleza.

En una primera aproximación la repetición visual en tanto al tema, la propuesta cromática, el eje central, el ángulo visual, etc. hacen que en apariencia todas las imágenes sean la misma imagen. Luego al darle un tiempo de contemplación a cada foto, las particularidades de cada una se van evidenciando y dan cuenta de un espacio-tiempo irrepetible. 
La figura dispuesta en el centro de cada foto es una isla, y en cada imagen es una isla diferente pero con características similares a las anteriores. 

La luz del sol y la luz rebotada del cielo con sus múltiples incidencias o filtrada a través de nubes aportan variaciones en el resultado de la imagen. Los cielos fotografiados son distintos y por ende también presentan alternativas en su reflejo en el agua.
La posibilidad de que las imágenes se diferencien entre sí, con una identidad particular para cada una, propone una armonía en el conjunto monocorde.

Este tiempo capturado en las fotos parece ser estático. Y pese a que no hay ningún rastro del autor que pretenda modificar la naturaleza fotografiada podemos intuirlo en las fotos como testigo de ese instante irrepetible.

La muestra de Tarsitano nos ofrece un recorte parcial y deliberado de la naturaleza que podría ser visto como algo externo y del mundo natural. Pero yo lo interpreto como algo más íntimo y relacionado con la reflexión.
En la quietud y reiteración aquí no aparece la calma sino la soledad y el desasosiego.
El autor propone esta línea simbólica desde el título, ya que Anacoreta es quien se retira en soledad a la contemplación y penitencia.

Las obras no tienen detalles librados al azar. La estética lograda en la serie es muy particular con una métrica casi exacta. Sin embargo el fotógrafo se posiciona a él y luego al espectador no desde la contemplación hedonista, sino que propone el metodismo y la repetición propia de la penitencia.

Pienso en el castigo infantil, en el chico que mira a la pared y que de pronto encuentra en esa pared una idea creativa, un matiz, una forma que no captaba sin una mirada contemplativa. Acá le pasa al fotógrafo frente a la naturaleza: él, aislado, recorta con su lente una isla y da cuenta del aislamiento. El objeto, el fotógrafo y, por fin el espectador, están separados del resto, recortados, aislados. Y, el espectador, mirando las paredes de su muestra puede ver más allá de lo que está dispuesto para ser visto.


La muestra estará abierta por todo el mes de septiembre en la Alianza Francesa de Martinez. Pedro Goyena 1926.