Un paseo por las librerías: La Boutique del Libro de San Isidro

Analía Skoda Analía Skoda Redactora y viajera de libros

Gonzalo MarinaGonzalo Marina

 Hay cadenas de librerías donde vamos a encontrar lo último, eso que vende y punto. Otros lugares entendieron que ir a comprar un libro debería ser otra cosa, como descubrir un autor, compartir inquietudes o entrar en un espacio donde incide el arte. Cualquiera que busque esas experiencias tiene que visitar la  La Boutique del Libro de San Isidro. Un espacio donde se presenta todo tipo de artista, funciona una editorial, se agasaja al escritor y además ¿trae suerte?

Tengo la charla con Fernando Pérez Morales en el bar de la librería. El fundador me intimida. Dice que ya lo entrevistaron montones de veces, hasta la Editorial Planeta va a publicar un libro por los 30 años de la Boutique. Es que hay mucho para contar, lo delata el lugar. Las paredes del bar están pintadas con dibujos artesanales, una mujer le tira las cartas a otra, y quedo atónito con las firmas de los autores que pasaron por el lugar. Está Silvia Iparraguirre, Jorge Fernández Díaz, hay un dibujo de Liniers y… “Fernández Díaz tampoco es un gran logro”, me para Fernando. Acomoda sus anteojos con marco azul y continúa: “Si querés trajimos a Saramago, a Sábato, a Quino, a Bioy Casares, a Vázquez Moltanval. Nunca te hubiese puesto a Fernández Díaz”. Bien. Vayamos al principio.

-:¿Cómo surgió la idea de hacer una librería con un bar?
"Yo tenía una librería acá en la esquina, desde el 83 al 95. Era una linda librería pero no tenía posibilidades de hacer presentaciones o movidas. Nunca me cerró sólo vender libros. Siempre me pareció más interesante hacer algo interactivo, que tenga música, poesía, artes plásticas. Y cuando encontré este espacio en el '95, se empezó a concretar lo que se genera adentro".

-:¿Qué le aporta a la librería?
"Yo creo que el futuro de las librerías está asociado a otras cosas. Sospecho que todos los espacios se van a tener que ir potenciando en otras cosas para lograr un punto de equilibrio. Va a haber librerías atendidas sólo por sus dueños o librerías más grandes con bar o cine. Este espacio se fue armando poco a poco. Hacemos movidas propias, presentación de pinturas".

-:¿Cómo fueron creando el ambiente?

"Son todos escritores los que escriben en las paredes. Te corto los dedos si escribís. Empezamos a agasajar a los escritores. Ese es el secreto. Un buen asado, unos buenos vinos, una charla relajada, no hablar de libros todo el tiempo, no ser intelectuales, ni parecerlo. La gente viene acá y baja los niveles de lo que quiere pretender ser. Es lo que es".

Pregunto alguna anécdota sobre esos autores. Fernando me cuenta la vez que Juan Gelman fue a recitar Gotán, “con esa voz monocorde. Única”. Pero hay más: “Hubo presentaciones muy divertidas que no fueron con grandes escritores. Vino Wei Hui, que escribió Shangay Baby; Melissa P., autora de Cien cepilladas antes de dormir.

-:¿Y Saramago cuándo vino?
"Dos meses antes de que ganara el Nobel. Nosotros decimos que fue porque vino acá. No nos creen".

-:¿El lugar trae suerte?
"Después dejamos de decirlo porque Bioy se murió dos meses después. Olga Orozco también. Dijimos, paremos de presentar un tiempo. Me interesaron otras cosas".

-:¿Qué cosas?
"La música. Jueves, viernes y sábados hay música de cualquier estilo. Éste es un multiespacio. Lo uso para lo que se me canta el orto".

-:¿Qué lugar tendría el libro?
"El libro va a hacer más libro objeto. La competencia contra el libro electrónico parte de hacer libros con calidad. Tratamos de buscar un valor agregado. Acá hay gente que viene al bar y nunca me compró un puto libro. Hay gente que viene a la librería y no sabe que hay un bar al fondo. Hay gente que viene a todo".

-:¿Cuál es la línea editorial con la que trabajan?
"Básicamente literaria. Es humanista. No vas a encontrar material técnico. Filosofía, psicoanálisis, literatura, arte, ciencia".

-:¿Trabajan con alguna editorial independiente?
"Todas. La Bestia Equilátera, El Cuenco de Plata. Yo sostengo mucho la editorial independiente, le pongo mucha fibra. Estamos por sacar una editorial".

La editorial Notanpüan es un hecho. Por el título, Fernando nos aclara: “Implica que no es una editorial académica. Un poco de humor”. Notanpüan ya cuenta con dos títulos: Los murciélagos, de Leonardo Pitlevnik, y Pichonas de Claudia Aboaf. Además están preparando una nueva novela de Luis Mey, Macumba". Al salir de la Boutique vemos la fachada pintada como un cuadro de Joan Miró –aunque nos quedamos cortos–, algo raro si comparamos con los tradicionales caserones y adoquines de San Isidro.

Son muy distintos al resto de las boutiques del libro.
La de San Isidro es esta, mía. La empresa fue por otro lado. Yo nunca creí en los shoppings. Creo en el local a la calle.

-:¿Hay un contraste con el resto de San Isidro?
"Soy un bicho muy independiente. No correspondo a los estereotipos del barrio. No juego al rugby, no soy católico, fumo marihuana, no fui a un colegio privado. Sin embargo, siempre se me respetó. Yo creo que hay un estereotipo que se mira de San Isidro o Palermo que es una gran mentira".


Dirección: Chacabuco 459, San Isidro.
Teléfono: 4742-1297
Horario: Lunes a sábado de 9 a 20 hs.
Cómo llegar: Colectivos 60, 203, 343, 365. Tren Mitre, Ramal Tigre – Estación San Isidro.