Microespacios, la cuna de la cultura

AmmiEliaAmmiEliaPeriodista

 Estamos hoy en una sociedad en la que cada vez las decisiones que determinan nuestras vidas están más delegadas, en donde no sólo votamos a quienes deciden por nosotros en nuestro edificio y en nuestra ciudad, sino que también dependemos de organismos internacionales que regulan y dicen qué pueden e incluso deben hacer esos gobiernos elegidos por nosotros. Así vivimos, multideterminados, atravesados por cosas que ni sabemos que existen e, incluso, por cosas que ni vemos. Desde las ondas de radio y telefonía hasta las decisiones de cinco banqueros sentados en torno a una ostentosa mesa con champagne y caviar, con todo lo que hay en el medio, nos afecta y esa es nuestra vida, “siglo XXI style”. Círculos dentro de círculos y estos dentro de otros aún mayores, intersectados, que van y vienen, se arman y desarman a nuestro alrededor.

Sin embargo, en esta realidad, en este sistema tan vasto y con dimensiones macro, ¿qué nos atraviesa más que los detalles? ¿No es la suma de los pequeños elementos cotidianos lo que cambia quiénes somos y cómo nos sentimos? En esta gran metrópolis que es Buenos Aires, muchas veces más salvaje que la propia jungla, ¿existe la paz? Existe, existe la intimidad, el cobijo, los rincones, la tranquilidad, el clima cálido, la buena vibra y los momentos dulces... sólo hay que saber buscar.

Muy vagamente se usa el término “cultura”, porque lo es. Cultura es todo, o casi. Pero en esta Capital existe una cultura que se escurre, que se cuela detrás de las sombras de los árboles en la noche y no se deja ver tan fácilmente. Sólo algún atento puede escuchar, a veces, el sonido de las cuerdas y las voces, los tambores y los vientos, siempre alternativos, que habitan esos círculos, estos sí, siempre pequeños y bien nuestros. Allí, en esos escondrijos, como granos de arena en este planeta multidimensional, allí nacemos como sujetos del arte, la sensibilidad y la comunidad.

¿Cómo llegar a ellos? Paso a paso. Contacto a contacto. Murmullo a murmullo y entre los pasillos de bares. O... tomando un atajo: La Cereza del Postre. 

MECA es el Movimiento de Espacios de Cultura y Arte de la Ciudad de Buenos Aires, que se encarga de difundir estas cuevas porteñas.

“Paredes que reúnen y protegen. Escenarios donde se canta, se baila, se crece, se aprende y se actúa. Salas donde se hacen nuevos amigos, se arman proyectos, se aplaude y se disfruta de la vida (...) Los espacios existen, porque quienes los hacemos creemos en ellos y les dedicamos nuestras vidas. Nuestra actividad es sin fines de lucro: no somos bares ni boliches, no somos locales comerciales. Somos los espacios que hacen que Buenos Aires sea una de las capitales culturales del mundo. Los que llevamos adelante la premisa de la Constitución de fomentar el desarrollo cultural”.

Esas palabras, expresadas en su página web, reflejan nuestro espíritu, el de los cerezos, que poco a poco vamos a ir iluminando, con letras e imágenes, cada uno de esos microespacios para que los conozcas, para que los vibres y para que los habites con nosotros.

Los espacios asociados a MECA:

Teatro mandril - Casa Brandon - Club cultural Matienzo - El emergente - El surco - La brecha – Usina - Visha bravar - Vuela el pez - La senda - La bisagra - Casa presa - El quetzal - San nicolás social y cultural - La casa del arbol - Señor Duncan - Rincón casa cultural - Multiespacio pasco.

http://www.movimientomeca.com.ar/
https://www.facebook.com/MovimientoMECA