Cementerio de emociones

Emanuel SimónEmanuel SimónPeriodista colaborador

 Buenos Aires tiene una infinita cantidad de lugares atractivos. Edificios arquitectónicamente increíbles, bares notables, calles adoquinadas que se convierten en ferias de artesanías los findes, museos, teatros, etcétera, muchos etcéteras.

Ahora bien, que un Cementerio llame tanto la atención a cientos de miles de personas que lo visitan cada día, tanto extranjeros como argentinos, es como mínimo sorprendente.

Considerado como una de las Necrópolis más visitadas del mundo, el Cementerio de la Recoleta es como un gran cofre de sorpresas, donde en su interior hay historias de amores y desencuentros, relatos insólitos y mitos que nunca sabremos si dejarán de serlo. Hechos pretéritos verídicos conviven con leyendas que te dan más escalofríos escucharlas que imaginártelas.

Por ejemplo, la denominada “Dama de blanco”, una joven de 18 años que según cuenta la historia sufrió un ataque de catalepsia, por lo que erróneamente fue dada por muerta y enterrada viva, siendo su madre quien la descubrió el cajón movido y violentado a los pocos días de su sepultura cuando fue a llevarle  flores. Es a la única que juran haberla visto, impoluta recorriendo las callesitas del Cementerio, siempre de blanco.

O la empleada doméstica de los Sáenz Valiente, que fue enterrada dentro del perímetro del panteón familiar, pero fuera de la Cripta principal, claramente diferenciando su rol de servidumbre. Según relatos de la época, no se acostumbraba a sepultar a los empelados cerca de los jefes, pero por un reconocimiento a la “honradez y fidelidad” de la mucama hacia los señores, se hizo una excepción.

Decenas de personajes de nuestra historia se codean con personas de élite, proletariados porteños quienes algunos incluso fundaron dicho lugar para el descanso eterno. Pero como una especie de irreverencia al silencio de los difuntos, los pasillos de la necrópolis se escuchan los murmullos de los turistas y de los guías turísticos que explican cada panteón destacado en todos los idiomas.

¿Dónde está Evita? Es lejos la pregunta más recurrente echa por los extranjeros (y no tanto) ni bien llegan a éste emblemático lugar de Buenos Aires. Aún en el eterno descanso, Eva Duarte de Perón sigue maravillando a miles de personas desde su tumba.

Esta “Ciudad de Ángeles” como la denominó algún escritor, reposan más de 350 mil almas, entre ellos 25 presidentes constitucionales, cuatro máximos gobernantes de facto, 200 héroes de la Independencia y 100 gobernadores provinciales.

En sus casi dos siglos de existencia, el Cementerio del Norte, como se lo denominó cuando se fundó en 1822, conserva miles de historias atrapantes, que se atesoran en esas seis hectáreas que yerguen en su interior 83 Monumentos Nacionales, ¿Cómo no visitarlo?

Imágenes: Geo Fotografía