La torre de los duendes y su cuadro inconcluso (Parte II)

Emanuel SimónEmanuel SimónPeriodista colaborador

Esta casona de La Boca sigue dando que hablar. Sus historias continúan en el tiempo despertando curiosidad y dramatismo. ¿Es pura leyenda o una historia verdadera? 

Una vez que la señora Auvert abandonara junto a sus sirvientes el edificio, se recluyó en su campo de Rauch y nunca más se la volvió a ver en la Ciudad. En su veloz partida, dejó en venta su inmueble mediante una inmobiliaria de la zona. ¡No quería saber nada con ese lugar!
 
Al poco tiempo, la casona se transformó en una gran vivienda colectiva de alquiler. Por su estilo bohemio, muy llamativo para la época, el lugar se llenó de inmigrantes y artistas. 
 
Al último piso se mudó Clementina, una artista plástica recién llegada a la Ciudad desde Venado Tuerto, Santa Fe. Es recordada como una bella joven provinciana, muy alegre y querida por los vecinos. Además de pintar, cursaba Historia del Arte en la Facultad. 
  
La jóven tenía su atelier justo arriba de su departamento, es decir en la torre que sobresale del edificio. Pasaba horas y horas pintando sus cuadros. Era una artista de pura cepa, según testimonios de la época.
 
En poco tiempo, Clementina se hizo reconocida por la sociedad porteña. Sus cuadros eran exhibidos en muchos eventos y galerías de la Ciudad. En una de las famosas reuniones de artistas que se realizaban en su casa, Eleonora, una periodista de cultura, se impresionó tanto al ver los cuadros que quiso hacerle un reportaje a Clementina, quería saber todo sobre esta bella joven artista. Ella accedió y la llevó a su famoso atelier. 
 
Mientras que Clementina le contaba sobre su vida y carrera a la periodista, ésta le sacaba fotos al atelier. El lugar estaba lleno de cuadros terminados, listo para exponer, menos uno. Resaltado por la luz del sol que entraba por los ventanales de estilo Catalán, el cuadro inconcluso llamaba la atención. Fue el más fotografiado por Eleonora
 
Al poco tiempo, una serie de hechos misteriosos volvieron a sacudir al famoso edificio. Gritos desgarradores de la artista se escuchaban desde la planta baja, corridas y ruidos fantasmales volvieron a ser moneda corriente en toda la casona, sobre todo desde su parte superior. 
 
A los pocos días de aquella entrevista, La promesa artística del barrio se suicidó tirándose desde el balcón de su atelier. El barrió quedó conmocionado, cómo una mujer tan alegre y con tanto futuro terminó con su vida tan drásticamente. Estaba a punto de terminar de pintar su última maravilla para exponerlo en las mejores salas de la Ciudad. No había explicación lógica para que tomara esa decisión. 
 
La noticia conmocionó al mundo artístico. ¿Por qué se suicidó Clementina? ¿Algo tuvo que ver el cuadro inconcluso? ¿Qué pasó con las fotos que sacó la periodista? 
 
Preguntas que contestaremos en la próxima entrega de Mi BA Querido.