Cultura de la Cereza

Rocha ArzolaRocha Arzola

Cultura de la cereza, de la certeza, de la cerveza... ¡Cuantas posibilidades que nos da el lenguaje!

Como escribir sobre la cultura sin caer en el aburrimiento teórico, porque digamos que se ha dicho mucho sobre la cultura, ¡qué difícil! 
Tanto se ha dicho, pero ¿qué es eso dicho? Desmitifiquemos. Todavía podemos escuchar esa confusión a la que toda una tradición homologo con la educación. Tener cultura era (es) sinónimo de educación: buenos modales, estar vestidos a determinada moda o tendencia, pertenecer a una clase que mida más de metro y medio, una educación basada en la excelencia académica, una zona geográfica...
 
 
Cuando un niño pregunta: ¿esta palabra existe? Existe en tanto tal puede ser nombrada. Y si hablo de las palabras es porque somos sujetos del lenguaje.
La cultura como lugar del Gran Otro: tesoro de significantes.
La cultura no se tiene, más bien ella se apropia de nosotros... Somos portadores, nos antecede y nos atraviesa. Pensamos que elegimos pero es ella quien nos habilita a elegir. 
 
La cultura nos diferencia de la naturaleza. La cultura domeña nuestras pulsiones y es por este camino que nos posibilita levantar la mirada, vestirnos, desvestirnos, mirarnos, bailar, pintar, hacer y escuchar música, amamos, odiamos.
La imagen que portamos, que vendemos, que vemos, que compramos, eso que llamamos lo superficial, en el sentido de lo que nos rodea como primer experiencia de conocimiento. 
 
Cultura de cultivarse, hacerse crecer, preguntarse por el ser.
Dicho de la tierra o de las plantas: cultivadas.
Conjunto de modos de vida. Urdimbre. Orden simbólico. Cultivo. Crianza. 
 
La cultura nos aleja de la naturaleza porque domeña nuestras pulsiones pero no de manera lograda sino fallada: hay malestar en la cultura.
Hay mal-estar nos hace interrogar que la misma nos aleja de la naturaleza, nos descose de ella para cocernos al orden simbólico.
Nos aleja de nuestro antepasado animal. 
 
La cultura de la cereza nos propone espacios urbanos donde el mal-estar se sustituya por el bien-estar, o por lo menos con el intento, de hacer una elección decidida sobre lo que queremos ver, lugares a visitar, diseñadores a conocer, palabras a degustar, miradas a recorrer, música a descubrir, lugares para sorprendernos, relaciones a pensar...