Entre Erizar y Erizarse

Rocha ArzolaRocha Arzola

 
«Como los erizos, ya sabéis, los hombres un día sintieron su frío.

 Y quisieron compartirlo. Entonces inventaron el amor.

El resultado fue, ya sabéis, como en los erizos».

Luis Cernuda , Donde habite el Olvido

Son variopintas, gráficas, alegres las metáforas que nos aporta la naturaleza para pensar y abrir preguntas acerca de  los comportamientos humanos.

Una particular, que elijo  es “El dilema del Erizo”:

“En un día muy helado, un grupo de erizos que se encuentran cerca sienten simultáneamente gran necesidad de calor. Para satisfacer su necesidad, buscan la proximidad corporal de los otros, pero mientras más se acercan, más dolor causan las púas del cuerpo del erizo vecino. Sin embargo, debido a que el alejarse va acompañado de la sensación de frío, se ven obligados a ir cambiando la distancia hasta que encuentran la separación óptima”.  

 Alienación y separación son dos movimientos que se ponen en juego desde  temprana edad. No hay separación de las palabras del otro sin alienarse primero a ellas. Este movimiento es estructural de la psiquis humana que no se cierra, nos acompaña y nos habita , está ahí.Nos hace sujetos. 

Las palabras se ponen a jugar en los actos y en los actos se pone en movimiento las palabras. 

En cuestiones del amor , en las relaciones entre madre e hijos, en la amistad ,el dilema del Erizo está a la orden del dia : ni muy muy, ni tan tan.

Pegarse, despegarse.

Alejarse, acercarse.

Prenderse, desprenderse. 

Operación entre el deseo y el goce, los erizos para defenderse se hacen un bolita, dulce, tierna, suave…

¿Cómo encontrar esa distancia óptima? Cada uno  regulara sus espinas y dejará pincharse hasta sangrar. Una fórmula que no viene en la tabla periódica. Fórmula a trabajar. 

El dilema del Erizo es una parábola del filósofo  Arthur Schopenhauer que Freud hace referencia en una nota al pie de página de su ensayo Psicología de las masas y análisis del yo (1921): 

“Consideremos el modo en que los seres humanos en general se comportan afectivamente entre sí. Según el famoso símil de Schopenhauer sobre los puercoespines que se congelaban, ninguno soporta una aproximación demasiado íntima de los otros”.

En este texto Freud analiza el sujeto en la masa, en la mezcla y el pegote, como pierde su particularidad, donde todos son uno, y el uno es el líder que toma para si las cualidades de todos.Los lazos de amor sublimados para tal unión.Toma los conceptos de libido e identificación y la figura de ese otro admirable e idealizado, en los cuales no me voy a extender.

Nos queda una pregunta y una adorable ilustración.

¿Cómo hacen los erizos el amor? 

Rocha A | Ilustración :Romina De Lorenzo